Casi 60 minutos duró el susto que se llevó este martes España en El Plantío, en Burgos, contra República Checa (3-1) en el segundo partido de clasificación para enfilar la Eurocopa de 2025. Ante un rival muy inferior, en un choque que se presumía mera burocracia, las de Montse Tomé vieron cómo las checas se les atragantaban en la primera parte, durante la que consiguieron desdibujar el fútbol propositivo de la Roja, aturullada con el balón, y se adelantaban en la segunda. En el minuto 56, tras un saque de banda, un rival al que España había ganado —y muchas veces goleado— en los últimos siete enfrentamientos se puso por delante con un gran tiro de Sonntagova a la escuadra izquierda de Misa Rodríguez. La respuesta fue inminente, con un cabezazo formidable de María Méndez en un córner lanzado por Alexia Putellas al que siguieron otros dos tantos de Jenni Hermoso y Mariona Caldentey. Tres goles en 12 minutos para cambiar la cara de un encuentro que se había puesto muy feo y en el que, sobre todo, España no lograba combinar con el balón y desplegar su juego.

La capitana de la República Checa, la jugadora del Sevilla Klára Cahynová, iba de farol cuando decía al diario Marca que a su selección solo le quedaba plantar el autobús contra España y esperar que no estuvieran acertadas. En El Plantío, el equipo checo hizo todo lo contrario. Contra una Roja que esperaba a un rival en bloque bajo —Montse Tomé apostó incluso de inicio por un 3-4-3—, las checas salieron al campo sin un solo complejo, presionaron la salida de balón de España hasta el área contraria y sorprendieron a las campeonas del mundo con una intensidad tan agresiva y bien llevada que derivó en una retahíla de imprecisiones constantes, superadas en casi todos los duelos en la primera parte.

El fútbol de España era tan yermo que en el primer tiempo solo Lucía García se acercó al gol. La delantera del Manchester United erró un mano a mano con Votikova después de un pase filtrado fantástico de Alexia Putellas en su regreso a la titularidad con la Roja tras su última lesión. Las checas habían tenido antes una ocasión franca en un balón parado lateral que le cayó a la capitana en el borde del área. Cahynová golpeó la pelota, que rebotó en Irene Paredes y le quedó botando a Dubcova a unos metros de Misa Rodríguez, pero la atacante del Milan malogró la oportunidad al enviarla muy desviada por encima del larguero.

El guion del partido se estaba torciendo tanto para España que Tomé cambió el esquema en el descanso. La seleccionadora regresó a la defensa de cuatro. La apuesta por una línea de tres, con Ona Batlle, Irene Paredes y María Méndez, no funcionó para hacer progresar al equipo con la pelota y crear superioridades, y Olga Carmona entró por Eva Navarro.

El tanto checo y el cambio de sistema espolearon a España. Nada más recibir el gol, una combinación entre Jenni Hermoso y Alexia Putellas terminó con un remate de Lucía García que envió a córner Votikova en una gran estirada. María Méndez anotó de cabeza en ese saque de esquina. A partir de entonces, España abrió el campo, comenzó a engrasar su fútbol y las combinaciones desarbolaron por completo a la defensa checa.

Un suspiro después del empate, Mariona Caldentey recibió entre líneas, a unos metros del área, y filtró un balón fantástico para Jenni Hermoso, que se tiró al suelo y remató al primer toque con la pierna izquierda para sortear a la guardameta y embocar el balón en la red. Los papeles se invirtieron unos instantes más tarde, cuando fue Jenni quien entregó la pelota a la atacante del Barça en la zona izquierda del borde del área. Mariona controló, cambió de dirección para sentar a una defensa checa y con la mayor tranquilidad puso el balón al palo izquierdo de Votikova.

Con el 3-1 en el marcador, España fue mucho más reconocible. En el tramo final del encuentro, la falta de puntería de Salma Paralluelo, que entró en la segunda parte en sustitución de Lucía García, de Athenea del Castillo y de Vicky López (sustituyó a Alexia) impidió una goleada mayor ante República Checa, una selección que nunca ha jugado la fase final de un campeonato internacional. Con la victoria, las campeonas del mundo ya se acercan a la Eurocopa. Son primeras de grupo con dos triunfos —y los dos primeros se clasifican directamente para el torneo—, los mismos seis puntos que Dinamarca, el gran rival de la fase previa y con quien se enfrentarán el próximo mes de mayo.

ESPAÑA, 3 – REPÚBLICA CHECA, 1

España: Misa Rodríguez; Battle, Paredes, María Mendez; Maite Oroz (Teresa Abelleira m. 74), Jenni Hermoso, Alexia Putellas (Vicky López m. 60), Mariona Caldentey; Athenea (Alba Redondo m. 82), Eva Navarro (Olga Carmona m. 46) y Lucía García (Salma Paralluelo m. 60).

República Checa: Votikova; Slajsova, Dedinova, Pochmanova, Bartonova; Krejcirikova (Peckova m. 74), Cahynova, Sonntagova, Dubcova (Starova m. 74), Staskova (Ruzickova m. 83); Szewieczkova (Kyrova m. 42). 

Goles: 0-1 M. 55. Sonntagova. 1-1 M.58. María Mendez. 2-1 M. 62. Jenni Hermoso. 3-1 M. 69. Mariona 

Árbitra: Jelena Cvetkovic (Serbia). Amonestó por España a Olga Carmona (min 63) y por República Checa a Bartonova (m. 16), Slajsova (m. 76) 

Estadio Municipal de El Plantío, en Burgos. 9.998 espectadores.

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